Mérida, Mayo Jueves 21, 2026, 04:16 pm
La situación mantiene en constante zozobra a los residentes del sector 4 del barrio Raúl Leoni (La Conquista), en Caja Seca. Según denuncian, personas inescrupulosas depositan diariamente todo tipo de desechos sólidos en el lugar, atrayendo masivamente a aves de rapiña (zamuros) que proliferan entre la podredumbre.
Llamado a la acción institucional
Ana de Torres, miembro del consejo comunal "El Renacer", hizo un exhorto urgente a las autoridades competentes, especialmente a la municipalidad, para articular una jornada de saneamiento conjunta entre el sector y la alcaldía.
"Quiero que todos pongamos de nuestra parte para rescatar este espacio y transformarlo en un área hermosa y atractiva. No olvidemos que esto se encuentra a orillas de nuestro río Torondoy y que forma parte de nuestra historia; fue fundado en 1911 por los primeros propietarios de la compañía azucarera, de apellido Aparicio", recordó la líder vecinal.
Riesgos de salud e inseguridad
Por su parte, María del Carmen Araujo, habitante del sector, enfatizó que la acumulación de basura no solo genera olores insoportables que agravan las condiciones de personas enfermas en la comunidad, sino que también vulnera la seguridad de quienes transitan por allí a tempranas horas de la mañana o en el transcurso del día para ir a sus trabajos.
A la crisis de insalubridad se le suma el temor por la temporada de lluvias. Ciro Briceño, vecino de la comunidad, advirtió sobre la vulnerabilidad del sector ante los embates de la naturaleza.
"Estamos en constante peligro. En esta época los ríos amenazan con inundar las viviendas, y el Torondoy no se escapa de eso; cuando crece, lo hace con mucha fuerza y sin lástima. Es vital que la gente tome conciencia y deje de lanzar desperdicios en este sitio", afirmó Briceño.
Un clamor colectivo
El clamor diario de la colectividad es unánime: se requiere con urgencia el despeje y la recuperación de la ribera del río para devolverle la vistosidad a la zona. Lo que antes funcionaba como la antigua bocatoma o pase de agua del río Torondoy para el riego de la caña de azúcar, hoy es lamentablemente el vertedero del pueblo; un espacio que además requiere con urgencia optimizar el servicio de alumbrado público para mitigar la inseguridad.