Mérida, Agosto Miércoles 05, 2026, 03:36 pm
Con las nuevas tecnologías financieras los sistemas y
plataformas de pagos han desarrollado una infraestructura digital basada en
billeteras, pasarela de pagos y aplicaciones de créditos a cuotas fijas. Cada
una ofrece de manera instantánea y mediante tecnología habilitada o autónoma de
AI, diferentes servicios inmediatos en tiempo real. Normalmente asociados a
cuentas personales como direcciones de correos electrónicos, números de celular,
número de identificación, y códigos de validación y autenticación como los QR.
Estos sistemas y plataformas de pagos permiten comprar, vender, almacenar o
autorizar cualquier compra.
Lo interesante al menos en este momento es la gratuidad
del servicio y su conectividad con redes de tarjetas de crédito y débitos junto
a sus sistemas de compensación. Aunque lo agitador y disruptivo en la industria
financiera tradicional es la eliminación de los intermediarios financieros, que
no solo excluyen sistemas de pagos tradicionales en el mundo, sino que abre
nuevas operaciones en el sistema de pago para los bancos centrales con
funciones de pagos transfronterizos. Esto último obviamente, no solo reduce los
costos de las transacciones y el tiempo en ejecutarlos, sino que modifica el
papel de las cámaras de compensación y sistema SWIFT. Como redes diferentes
pero complementarias dentro de la infraestructura financiera global.
Un banco central con servicios interoperables supera sus
tradicionales funciones como prestamista en última instancia para potenciarla y
ubicarla en la realidad de la interoperabilidad de un negocio de banco
corresponsal que es capaz de minimizar costos y además obtener beneficios por
comisiones. Además, demuestra que es capaz de conectar a diversos bancos en el
mundo a través de una red digital segura, y actúa como gestor directo de
liquidación y transferencias efectivas de fondos, que de dirigirse de manera
más efectiva podrá realizar movimientos de reservas a través de su cálculo,
compensación y liquidación de saldos deudores y acreedores entre bancos.
Para Brasil, Colombia, Argentina el canal digital de los
sistemas de pagos es una realidad, no obstante, sus potencialidades están superando
el marco estrictamente de mejora de tecnología financiera para ubicarlo en una
carrera de orden geoeconómico. La lógica del conflicto y diferencias esta trascendiendo
el orden competitivo de la industria financiera para llevarlo a un espacio de
confrontación política. Provocando represarías en este orden de gobiernos
quienes tradicionalmente tienen la primacía de uso de sistemas de pagos basados
en corporaciones financieras de tarjetas de crédito y débito.
Por lo que los sistemas y plataformas de pagos digitales
en los países mencionados si bien creó nuevas alternativas de pago, rápidas,
baratas e inmediatas para los ciudadanos, está sacudiendo los pisos
corporativos tradicionales, abaratando los giros entre cuentas bancarias incluyendo
usuarios que no habían tenido la oportunidad de acceder a cuentas y registros
en la banca tradicional. Debido a ello la influencia de este sistema de pagos,
ha superado la esfera nacional para trascender a la global en donde la
tecnología habilitada de pagos, denominadas como el futuro del dinero, tiene
trascendencia e impacto geoeconómico y geopolítico.
Aún queda por resolver la participación multidivisas que
podrá profundizar las formas reales en la transferencia transfronteriza digital
de dinero entre economías y grupos de ellas asociados y con claras intenciones
para reemplazar el uso del dólar como moneda de reserva global. Hasta el
momento se conoce la agilidad, eficiencia y popularidad de estos nuevos
sistemas y plataformas de pagos, que han encendido conflictos que superan lo
meramente competitivo de la industria financiera.
@ajhurtadob