Mérida, Octubre Jueves 22, 2026, 04:45 pm
La tensión en las calles de Francia ha llegado a un punto crítico. El presidente Emmanuel Macron lanzó una advertencia contundente a los grupos de extrema izquierda, acusándolos de intentar "hacer caer la República" en medio de un clima de violencia, saqueos y enfrentamientos que han sacudido varias ciudades del país, todo en el marco de las protestas por el alto costo de la vida.
Con nuevas movilizaciones a la vista, Macron exigió un "regreso a la calma" y pidió a las autoridades que no duden en aplicar todo el peso de la ley contra los alborotadores. En un consejo de seguridad realizado en el Palacio del Elíseo, el mandatario anunció restricciones drásticas para las manifestaciones del próximo fin de semana, permitiendo solo aquellas organizadas por sindicatos y estableciendo itinerarios periféricos obligatorios para proteger los centros urbanos y las zonas comerciales.
Como parte del despliegue preventivo, el Gobierno incrementará en un 20% el operativo de seguridad, incorporando unidades de élite y vehículos blindados de la gendarmería, así como efectivos militares del plan antiterrorista Sentinelle. Además, se mantendrán toques de queda nocturnos en localidades gravemente afectadas, como París y Lyon.
La crisis política y social estalla en un momento delicado para la administración francesa, a solo seis meses de las elecciones presidenciales de 2027, donde Macron no podrá aspirar a la reelección. Las encuestas posicionan a la líder opositora Marine Le Pen como la favorita.
Mientras tanto, el primer ministro Sébastien Lecornu encabeza reuniones de emergencia con fuerzas políticas parlamentarias para tratar de contener la agitación social. La oposición de izquierda radical, liderada por La Francia Insumisa, atribuye la indignación popular a las políticas económicas del Gobierno y critica la prohibición de las protestas, considerándola una medida represiva y antidemocrática.
Con información de Versión Final