En este contexto, Moonilal hizo hincapié que no preveía que el resultado electoral alterara los planes energéticos de Trinidad y Tobago.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de EE UU emitió autorizaciones específicas que permiten a Trinidad y Tobago, a la Compañía Nacional de Gas (NGC, en inglés) y a socios internacionales, entre ellos Shell, llevar a cabo actividades relacionadas con el desarrollo del gas venezolano.

Se estima que el yacimiento Dragon, situado en aguas venezolanas cerca de Trinidad, alberga unos 4,2 billones de pies cúbicos (118.930 millones de metros cúbicos) de gas natural.
Su desarrollo podría contribuir a reponer los suministros a las industrias de gas natural licuado y petroquímica de Trinidad.
Moonilal afirmó que está previsto que los equipos técnicos viajarán primero a Venezuela para ultimar las disposiciones pendientes de los acuerdos antes de que los ministros de Energía de ambos países se reúnan para firmarlos.
El gobierno trinitense espera completar el proceso a finales de noviembre.
En cuanto al campo de gas Loran, que cuenta con siete yacimientos, el titular de Energía de Trinidad y Tobago señaló que se sigue trabajando en un acuerdo de medición y contabilidad que debe completarse dentro del plazo estipulado por la licencia correspondiente.
Moonilal afirmó que el renovado interés internacional por el refinado, impulsado por los cambios en los mercados energéticos mundiales, ofrecía a Trinidad y Tobago la oportunidad de reincorporarse al mercado de los productos petrolíferos.
Por ello, el Gobierno se está preparando para presentar al Consejo de Ministros una propuesta sobre la reactivación de la refinería de Guaracara, situada en Pointe-a-Pierre, en la isla de Trinidad.
El temor a que esta cooperación energética se rompa se debe a que el gobierno de Venezuela anunció en diciembre de 2025 la extinción de todos los acuerdos y tratos para el suministro de gas natural a Trinidad y Tobago, tras tensiones diplomáticas y la participación trinitense en maniobras militares con Estados Unidos.
El año pasado, EE UU instaló un sistema de radares en la isla de Tobago, en el contexto del despliegue aeronaval que desembocó el pasado 3 de enero en la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, en una operación militar estadounidense en Caracas.
Además, Trinidad y Tobago manifestó su apoyo a EE UU y dio permiso a aviones militares para acceder a los aeropuertos de la isla.
Tras la captura de Maduro, las relaciones dieron un giro y, en abril pasado, Trinidad y Tobago reconoció a Rodríguez como presidenta encargada y manifestó entonces su deseo de enviar una delegación de alto nivel al país vecino.
En junio, Venezuela otorgó a la británica Shell una licencia para el desarrollo de una primera fase de exploración y explotación del yacimiento de Loran que tiene seis yacimientos son transfronterizos con Trinidad y Tobago.
Con información de EFE
